domingo, 3 de noviembre de 2013

Treinta y tantos

Queda menos de un mes para mi cumpleaños. Todos los años por estas fechas empiezo a ponerme nerviosa,  y a pensar que tengo que disfrutar los que tengo porque ya se van y, lo peor, no volverán más. Asi que, por ejemplo, digo: "tengo treinta y seis, tengo treinta y seis, treinta y seis, treinta y seis, treinta y seis, treinta y seis" -aprovechando los últimos días-, porque pronto será ya otro número. Seré mayor o, lo que es lo mismo, más vieja.

Cumplir años es algo natural, pero es lo que conlleva: miedo a las arrugas, la flacidez, perder la agilidad....y fíjate que desayuno rodeada de un montón de pastillas: vit E, calcium, colágeno, magnesio, aceite de onagra....con la esperanza de que, aunque los efectos se noten después de estar tomándola un mīnimo de tres meses seguidos, no se me descuelgue la cara y mi piel siga reluciente. Mis dos o tres mascarillas faciales (y capilares) semanales no me las quita nadie... Voy al gimnasio para no convertirme en madre-foquita, de las de  "si es mi placer y estoy todo el dia trabajando en la casa...por un bocadito no va a pasar nada"....

Pero este año es aún más importante porque a todo esto que os cuento, hay que añadirle que el número, el primer número, cambia. El tres será un cuatro y me convertiré en C-U-A-R-E-N-T-O-N-A. Cierto es que consuela ver que las cuarentonas de ahora están muy bien (o se defienden bien). Al menos las de mi alrededor. Y no digo nada de Mónica Belluci, Salma Hayek o Julia Roberts, que van cuesta abajo sin frenos ¡pero a mucho mejor! Claro que con arreglos estéticos, inyecciones y demás.

Incluso las cincuentonas para consuelo de otras...están bastante bien.
Pero eso que ya no tendré treinta y tantos! Ya no.  "Así lo es", como dice mi mayor.

Sin embargo, cada año soy más feliz, o eso me creo. Una es más libre, sabes lo que quieres (al menos no quieres), es más difícil que te engañen, tienes experiencia, tienes menos vergüenza, en definitiva, eres más decidida y te sientes más segura.

Claro que los años sin responsabilidades y con libertad se esfumaron. Dicen que la vida es una sucesión de diversas etapas,  y la mia ahora es familiar y aventurera, no está mal. 
A veces me pregunto ¿se puede mejorar? Yo me quedo ¡virgencita! como estoy.

"Treinta y nueve, treinta y nueve, treinta y nueve, treinta y nueve, treinta y nueve, treinta y nueve, treinta y nueve, treinta y nueve, treinta y nueve, treinta y nueve, treinta y nueve....". 
(¿Suena como ,treinta never"?).


Antes y después de:
 Salma
Julia 
Penélope








No hay comentarios:

Publicar un comentario